Las arras son una tradición muy antigua. Descubre su significado aquí Clic para tuitear

Una boda se alimenta mucho de las tradiciones y las costumbres, y, en parte, es lo que la hace tan especial.

Hay muchísimas costumbres que se adaptan a los nuevos tiempos a la hora de celebrar una boda, pero otras permanecen intactas en el tiempo, como la de intercambiarse las arras.

El intercambio de las arras simboliza la felicidad y la prosperidad de la pareja

En su origen, las arras eran la garantía del matrimonio, puesto que si alguno de los dos no era fiel al otro, tenían que devolverse a la familia. Esta costumbre nace en las bodas de la tradición antigua de dar un “arrabón”, que no era otra cosa que la clásica dote que el novio entregaba a la familia de la novia y que significaba que se comprometía a cuidar de la novia y de sus necesidades. En nuestro país, esta costumbre se implantó durante la Edad Media.

Si bien, como decimos, al principio representaba el garante de matrimonio, luego se convirtió en el símbolo del vínculo entre la pareja. Si la novia llegaba virgen al enlace, la familia del novio se las entregaba a la de la novia.

Antiguamente no eran válidos los matrimonios en los que no había arras, pues formaban parte de la dote, y, durante la Edad Media, era una de las diferencias entre el matrimonio y el concubinato.

Pero hoy en día, el significado de las arras ha cambiado. Es el símbolo de que en todo momento los bienes, aunque sean pocos, serán comunes a los dos. 

Según la costumbre, las arras son 13 monedas (12 de oro y una de platino). Para los mozárabes, simbolizaban los bienes del matrimonio repartidos durante los doce meses del año y una moneda más (que en esa época era de bronce) que se compartía con las personas menos afortunadas. También se dice que la moneda 13 era la de menos valor, y simbolizaba las penurias y dificultades que en algún momento habría que hacer frente. Pero otras teorías identifican el número 13 con la buena suerte.

¿Cómo son las arras hoy en día?

Muchas parejas usan arras que tienen algún significado para ellos, y optan por alguna de las muchas alternativas que existen en la actualidad. En el mercado se pueden encontrar desde monedas de curso legal bañadas en algún metal hasta monedas antiguas o con símbolos concretos. También se pueden personalizar.

Las arras son llevadas al altar por niños de la familia o hijos de amigos, aunque a veces esto puede resultar difícil para ellos al ser pequeños. Lo mejor es que elijas pequeños de entre 5 y 9 años, y poner a alguien a su cargo, para que todo salga a la perfección. Se suelen llevar en unas cestas o bandejas pequeñas o, si lo prefieres, en cualquier otro soporte.

Las arras son un regalo de la madrina del novio o se heredan.

¿Cómo se utilizan durante la ceremonia?

Después de las alianzas, se bendicen las arras. El novio las entrega a la novia, y ella las coge con las dos manos mientras dice “yo las recibo”. Luego, la novia hace lo mismo. En caso de celebrar una boda civil, los novios se las intercambian sin que el oficiante participe, y la frase al recibirlas es libre.

¿Cómo eran tus arras? ¿Piensas usarlas en tu boda? ¡Cuéntanoslo!